jueves, 15 de diciembre de 2011

Dibujos

Es curioso pensar que una simple lámina transparente cuadriculada (en este caso acetato) pueda hacer que una persona mejore tanto dibujando, sobre todo a lo que a proporciones y perspectivas se refiere. Eso es lo que me ha pasado a mi, si bien el primer día tenía unas magníficas vistas tanto de la Alhambra como de San Nicolás (elegí este último, ya que el primero era el modelo de todo el mundo) y con un frío terrible, el dibujo no me salió tan bien como esperaba. Vease la imagen.


En el segundo día, con la escuela como modelo, y ya utilizando la lámina de acetato, me pareció facilísimo dibujar así (es un buen material para utilizar en clase con los niños) y creo que el resultado es mucho mejor de lo que me esperaba.



Espero que para el tercer dibujo haya mejorado lo suficiente, he estado en la Alhambra para inspirarme y así plasmarla con más realismo, pero no me inspiró lo suficiente.

Pdt: Me llevo una gran experiencia, sobre todo en el rato que estuve en la Alhambra dibujando, y también un buen resfriado.


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